Simplemente estoy aquí. Asistiendo
a la extinción de una raza. Sentado a la puerta de mi choza..., estoy
contemplando el asesinato de un mundo.
Estoy escuchando las carcajadas
de los dioses. De los dioses vivos y de los dioses muertos.
Estoy asistiendo a la agonía de
milenios de esperanza y de luchadores solitarios a quienes no les quedan más
flores para dar, ni manos para cavar más tumbas.
Sentado a la puerta de mi choza
veo la silueta oscura del Apocalipsis trepar reptando sobre las ciudades del
hombre. Y en mi pecho siento moverse y crecer el alarido que no llegaré a
escuchar, porque ya no estaré más aquí, sentado a la puerta de mi choza .
Estoy contemplando el último
vuelo del pájaro que no vió bien y voló
hacia el abismo.
Estoy sentado a la puerta de mi
choza. Y aunque mis ojos ya casi no ven, y aunque ya casi no estoy..., con mis
manos tejo un telar de tres hilos .El primer hilo esta hecho con los nombres de
las maravillas inventadas; el segundo con el clamor ahogado de las que quedaron
sin inventar. El último hilo fue creado con los cabellos de los niños que ya no
podrán nacer...
Estoy viviendo la extinción de
una raza. A los pies de una puerta, un
telar terminado .
By Paula Francolino,
en algún momento de los años noventa